El cambio de tono de la Convención Constitucional entre su inauguración y su cierre fue asombroso. Sorprende que los mismos que abuchearon el himno nacional mientras le gritaban a una funcionaria pública que solo hacía su trabajo, ahora lo canten no solo una, sino que dos veces en el lapso de una hora, y agradezcan a las mismas instituciones que insultaron.
Leer másUn cambio asombroso
